
En cierto modo, estos reporteros crearon escuela. Un modo de trabajar que todavía continúa en la actualidad: con un chascarrillo de por medio, y sin perder la sonrisa, tienes licencia para preguntar lo que sea y a quien sea. Y, lo mejor, la mayoría de las veces da sus frutos. En la actualidad, todo reportero que se precie de un programa de humor sigue las directrices que crearon en su día gente como Pablo Carbonell o Arturo Valls.
Ha habido más de 20 reporteros en la historia del Caiga. Y todos coinciden en algo: te conviertes en otra persona cuando llevas el traje, te atreves a hacer cosas que nunca harías.
La historia del Caiga Quien Caiga comienza en 1996, cuando El Gran Wyoming se pone al frente del equipo de reporteros, acompañado en la mesa por Juanjo de la Iglesia y Javi Martín. Los comienzos fueron duros, como cualquier programa innovador que no es entendido del todo, lo que propició frecuentes cambios en la parrilla. Pero al igual que le ocurrió a la serie 7 vidas, empezó ganándose a la crítica y después llegaría la audiencia. El detonante fue la entrega de las gafas al rey Juan Carlos. Esto consiguió que las gafas se convirtieran en un símbolo y que los políticos se pegaran por conseguirlas. Caiga Quien Caiga llegó a subir tan alto, que llegó a ser invitado por el presidente del Gobierno de aquel entonces, José María Aznar, a una comida en La Moncloa. Secciones como el Curso de ética periodística o Las peores noticias hicieron a este programa un referente en el humor y creó una nueva forma de hacer periodismo. Todavía se recuerdan reportajes como el de Arturo Valls en la boda de la hija de Aznar o cualquiera de los que realizó Pablo Carbonell a lo largo de los ocho años que el programa estuvo en emisión. Sin embargo, y a pesar de tener una elevada audiencia, Caiga Quien Caiga se esfumó de la parrilla. Los rumores apuntaban a que las críticas hacia el presidente y, sobre todo, a su mujer, Ana Botella, lo habían hecho desaparecer. Pero la realidad fue que, a pesar de sus múltiples galardones, resultaba un programa demasiado caro como para mantenerlo en el aire. Concluyó así, en el año 2002, la primera etapa de CQC.
La segunda etapa del programa comenzó en 2005 y contó con cuatro temporadas. Si algo marcó este nuevo ciclo, fue la ida y venida de reporteros y presentadores, puesto que solo se mantuvieron 3 desde el inicio: Juanra Bonet, Gonzo y Manel Fuentes (su presentador). La primera temporada pasó sin pena ni gloria, pero en la segunda se añadieron nuevas secciones que dinamizaron la emisión: el CQTest, las Cucarachas, Proteste Ya o el Top5 de la televisión. En esta segunda temporada, Manel Fuentes está acompañado de Arturo Valls y Juanra Bonet (éste último se incorporó después de la marcha de Eduardo Aldán), estructura que se mantuvo hasta la cuarta temporada, cuando Arturo Valls abandona el programa, cuando se incorporó Leandro Rivera. De esta etapa sin duda hay que recordar grandes reportajes como el que realizó Arturo Valls en los Carnavales de Río o los múltiples reportajes que se cuajaron a las puertas del Congreso gracias a Juanra Bonet. A pesar de la gran audiencia que cosechaba el programa, en esta última temporada sufrió un cambio brutal de horario: de emitirse los viernes en prime time, pasó a la madrugada de los martes. Esto influyó en la audiencia, que cosechó los peores índices de toda su historia (17 % de share) lo que provocó su desaparición de Telecinco a mediados de enero de este mismo año y la marcha a La Sexta, aunque había contrato con la productora por una temporada más.
El 14 de mayo de 2008 aparecerá en los anales de la historia de la televisión como la vuelta de CQC, que no tendría nada de especial si no fuera por el cambio de cadena, algo que parece prometedor. Con Frank Blanco, actual presentador del programa radiofónico Anda Ya, y acompañado por Toni Garrido, antiguo reportero, y Juanra Bonet, un experto en el cargo, La Sexta ha puesto sus esperanzas en este programa de reconocido prestigio por la audiencia para elevar algo sus índices. Para ello cuenta con un nuevo elenco de reporteros, entre los que solo hay uno de la anterior etapa y, algo nuevo en la hitoria del CQC español, una mujer, que es, nada más ni nada menos, que la sobrina del gran Iñaki Gabilondo.
Demos una vez más, a este nuevo equipo, la oportunidad de demostrar lo que promete. Y esperemos pasar tan buenos ratos con ellos como los que hasta ahora disfrutamos con sus antecesores, llenos de humor inteligente y desenfadada denuncia política y social. Prohombres y oportunistas, personajes y personajillos, populares y populacheros, permanecer alerta: los hombres de negro están de vuelta.
1 comentario:
Estamos odiando a la Jesi, y tu reportaje mola. Sobre todo la entrada. We love you.
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