martes, 13 de mayo de 2008

EL FUTURO ESTA EN LOS QUE CREEN EN LA BELLEZA DE LOS SUEÑOS

Ver One Tree Hill me está empezando a afectar seriamente, porque estoy empezando a pensar que tiene un trasfondo que va mucho más allá de la simple serie americana. Habla de la amistad, del amor y de cómo los sueños se pueden cumplir.

Siempre he pensado que yo tenía que haber nacido en la época de Larra o Becquer. Soy demasiado romántica para vivir en el siglo XXI y con casi 20 años sigo teniendo los mismo sueños que cuando tenía 10. Y lo peor de todo es que sigo pensando que se pueden cumplir. Como dijo Abernathy, Se puede matar al soñador, pero no al sueño

Llevo ya unos días pensando en eso. Estoy en una época trascendental. De esas en las que te replanteas la vida. Lo peor es que no estoy llegando a ninguna conclusión, así que solo estoy ejercitando el cerebro, divagando sin rumbo fijo.

La verdad es que tampoco creo que sea malo soñar. Pero siempre hay que hacerlo con los pies en el suelo. Espero que las suelas de mis zapatillas de imitación nunca se me despeguen de él.
Seguramente dentro de 30 años, cuando o esté en el paro o bien trabaje en una oficina de mierda porque no dí para más, me reiré de las tonterías que pensaba a mis 19 años y de lo relativamente fácil que era mi vida.

Creo que en realidad, ahora mismo, la mayoría de la gente que conozco (entre la que me incluyo) vive en una nube. Todavía no hemos salido al mundo exterior. Nos creemos que eso pasa cuando acabamos el instituto, pero la universidad no es ni siquiera el principio de nuestro vagar por la cruda realidad, por esa en la que nuestra madre no nos llevará de la manita. Algún día sacaremos las piernas del tiesto, pisaremos el asfalto y veremos que ahí empieza la verdadera vida, la que viviremos nosotros, con nuestras propias decisiones, mala y buenas. Nosotros seremos los únicos responsables de lo que nos pase, del rumbo que tome nuestra vida. Y será entonces cuando no podremos echarle la culpa a nadie más.

Nos creemos muy mayores por estar donde estamos, pero esto no ha hecho más que empezar. ¿Alguien se apunta a seguir viviendo en el País de Nunca Jamás?



Muéstrame un obrero con grandes sueños y en él encontrarás un hombre que puede cambiar la historia. Muéstrame un hombre sin sueños, y en él hallarás a un simple obrero.

James Cash Penny (1875-1971) Comerciante estadounidense.


De razones vive el hombre;de sueños sobrevive

Miguel de Unamuno (1864-1936) Escritor y filósofo español.

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