sábado, 10 de mayo de 2008
DE LA OBJETIVIDAD Y OTRAS CARENCIAS DE MI PERSONA
Suelo presumir de ser una persona que analiza las cosas desde cierta lejanía para no verse afectada por ellas cuando llega la hora de pararse y escribir. Pero es cierto que hay dos cosas en esta vida que me afectan más que otras y por las que suelo perder el control de esa serenidad en el análisis: la religión y la intolerancia hacia la homosexualidad.
Al leer esa carta de la lectora el otro día en el periódico 20 minutos mi personalidad salió de mi cuerpo y me poseyó alguien intolerante que acabó pecando de lo mismo que la gente a la que no soporto. Esa mujer tenía todo el derecho del mundo a expresar su opinión en ese medio, al igual que yo utilizo Internet para dar mi punto de vista. Aunque me parece que le faltó tacto al expresarse, a mí me faltó tacto, olfato, gusto, vista y oido. Me pasé, sí. Y lo siento. Porque me da rabia leerlo y ver lo que puedo llegar a decir en un momento de fervor.
No intento justificarme, ni mucho menos. Es simplemente que hay injusticias en esta vida que no entiendo. Porque por mucho que pienso y pienso, no veo que diferencia hay entre que ese chico se diera un beso con su marido y que otro concursante que salió antes se lo diera con su chica. Miro y miro, pero os juro que no lo veo. Ni veo la diferencia ni el sexo explícito.
No soy perfecta. Tengo mis defectos. Pero no puedo contarlos todos, porque sino se acabaría pensando que soy la peor persona sobre la faz de la tierra. Y espero que eso no sea verdad. Algún día me echaré flores, a ver si así cambio la visión que se pueda tener de mí. Aunque yo nunca he sido mucho de echarme piropos...
martes, 29 de abril de 2008
EL BESO GAY DE OT
Paso a reproducir integramente una carta de una lectora del periódico 20 minutos, que ésta ha tenido a bien mandar al diario gratuito:
El beso gay de OT
Operación Triunfo se ha convertido en un arma de propaganda gay, ignoro si a propósito o no.
Mientras mis hijos contemplaban, menos pasmados que yo, el beso ardiente y prolongado, recreado hasta el detalle por el cámara y jaleado convenientemente por el público, con el que el "novio" de un concursante gay recibió a su héroe, decidí darme de baja del concurso. No veo por qué los efluvios pasionales "homo" deben ser restregados ante una audiencia que en su mayoría no comparte la atracción por personas e su mismo sexo.
Mientras la religión quiere desterrarse del espacio público, y hasta un crucifijo es motivo de polémica, un exhibicionismo sexual explícito de todas las formas y colores ha tomado hasta los concursos más inofensivos. Antes de que la voz se estrenase para malvender una opción sexual, de la que no querría que mis hijos bebieses, cantar era, ante todo, comunicar con lo trascendente y elevar el espíritu.
Contestación a la susodicha:
Bueno... paso por paso...
1º. ¿Propaganda gay? Sí, tiran panfletos y todo en las galas, sí señor, que lo he visto yo. Y el suelo está pintado de rosa fucsia. Además, a la entrada a plató, en vez de dar un bocadillo le dan un cochecito a las niñas para que se hagan lesbianas y una barbie a los niños, con sus correspondientes vestiditos, para que se vuelvan gays. También dan clases a los chicos para que adquieran pluma natural y sepan mover la mano como Fidel de Aida, y a las chicas como rascarse entre pierna y pierna y a escupir.
2º. Tus hijos no se murieron al ver el beso porque son mas modernos que tú.
3º. Ardiente y prolongado... claro, igual que los otros 8 o 9 concursantes que recibieron a sus parejas. Lo que pasa es que estos se pusieron a follar ahí en medio de la pista, es verdad, que se me olvidaba...
4º. "Recreado hasta el detalle por el cámara"... es que el cámara no era un homofóbico como tú y prefirió enfocar a la pareja que al público que solo estaba aplaudiendo.
5º. "Novio"... no, chata, no. No son novios. Por mucho que te pese, estan casados. Y legalmente. Aunque seguro que tú fuiste de las que asistió a las manifestaciones del foro de la familia para que este inocente e importante acto fuera legal. Y por mucho que te reconcoma las entrañas, están igual de casados que tu marido y tú... aunque no me extrañaría nada que fueran mas felicies...
6º. Fijate tú, que a mi me encanta Hospital Central y no soy médico. Y veo Física o Química y no soy ninguna delincuente de 15 años, de hecho tengo unos cuantos más. También suelo ver Cuenta atrás, y fijate que creo que todavía no soy policía. Es decir, no veo ningún inconveniente d que veas un programa donde hay un concursante gay y su marido le de una sorpresa una noche, simplemente porque tú no eres homosexual. Ah! y lo que tú llamas efluvios pasionales "homo" no fueron restregados, fueron mostrados, que creo que te confundiste de verbo.
7º. Vivimos en un estado laico. No debería haber (porque por desgracia aún los hay) crucifijos en las aulas y tampoco en los actos oficiales del Estado, tipo la promesa de cargos del Estado. No es que cause polémica, es que es una norma del Estado. Por otro lado, tú puedes ir con un crucifijo colgado del cuello o de donde te venga en gana y nadie te dirá nada, sin embargo, ponte a contar a cuantas parejas homosexuales les han dado una paliza en la calle por darse un beso. No tienes dedos ni extremidades en el cuerpo para contarlas.
8º. Dices "exhibicionismo sexual explícito"... ostras, pues yo solo vi un beso. Por esa regla de tres las películas de Disney no sé como se las dejas ver a tus hijos, porque son porno porno. Fijate que al final siempre hay un beso. ¿Tú canal 7 no lo tienes sintonizado en casa, verdad? Pues mira, coje el canal a partir de las 12 de la noche y verás lo que es sexo explícito de verdad.
9º. Por lo que entiendo al final de tu carta, no querrías que tus hijos fueran gays. No claro, mejor que sean matones de instituto o macarras de barrio, que por lo menos así estarán salvados del pecado de Dios, que meter cosas en culos ajenos está mal, mal, mal.
Un cordial saludo: Una persona con dos dedos de frente.